Recuperación del Parto

En cuanto al post-parto, una parte (demasiado grande) de las mujeres que acuden, es porque el ginecólogo o la matrona les han recomendado acudir al fisioterapeuta especialista en suelo pélvico porque ya han detectado un problema: prolapsos, debilidad muscular, pérdidas de orina, de gases o de heces…

Pero la realidad es que lo ideal, para todas, es hacer al menos una consulta de valoración a los dos meses aproximadamente de dar a luz, incluso aunque el profesional de la salud que nos ha atendido en el postparto nos diga que estamos divinamente.

Los fisioterapeutas valoramos el suelo pélvico de una forma distinta a como puede hacerlo una matrona o un médico, simplemente es diferente. Comprendemos el sufrimiento por el que pueden haber pasado todas las estructuras que componen la cavidad pélvica, ya sea a raíz de un parto vaginal o de una cesárea, ya que el parto no deja de ser algo traumático para nuestro físico (y a veces para nuestra psique). Los músculos, ligamentos, articulaciones, vísceras, etc. pueden haber quedado dañados sin darnos una sintomatología clara al principio y pasar varios años hasta que notemos un síntoma que pueda venir derivado de un parto.

Algo muy habitual son las cicatrices de episiotomías dolorosas, las cuales solemos tratar con un masaje específico de la cicatriz, un tratamiento de indiba y pautas domiciliarias, dando muy buenos resultados en unos meses. O las dispaurenias (dolor durante las relaciones sexuales con penetración), que pueden ser superficiales (provocada habitualmente por la episiotomía), que provocan dolor en el tercio más externo de la vagina. O bien pueden darse dispaurenias profundas, provocadas habitualmente por la congestión de los fondos de saco de Douglas (el punto más profundo de la cavidad peritoneal) o por el “choque” contra un prolapso. En ambos casos también puede darse después de una cesárea.

También son habituales la urgencia miccional (o vejiga hiperactiva), y las incontinencias urinarias. En cualquier caso, lo mejor es empezar cuanto antes con el tratamiento (después de la cuarentena) para poder erradicar el problema en cuestión de unas semanas.

Somos especialistas en ser “videntes” de lo que pueda ocurrir más adelante, ya que realizamos una anamnesis y valoración (postural, abdominal y del suelo pélvico) muy exhaustiva que nos indicará posibles factores que afectan a un correcto post-parto e involución uterina. Varios ejemplos de factores de riesgo que puedan haber dañado este proceso son: el parto instrumental, los partos distócicos, las episiotomías, la maniobra de Kristeller, los pujos en apnea, los expulsivos muy prolongados (o por el contrario demasiado rápidos), embarazos múltiples, etc.