Preparación al Parto

El embarazo conlleva cambios a nivel estructural, hormonal, emocional… y puede dar compensaciones musculares y posturales, e incluso dolores. Cada vez más mujeres se animan a hacer una preparación física al parto, imprescindible si queremos prevenir lesiones durante el parto y secuelas posteriores al parto.

Puede empezarse a partir del segundo trimestre, pero hay mujeres que deciden empezar incluso antes del embarazo. Esta preparación consiste sobretodo en un programa de ejercicios dirigidos, un trabajo de aprendizaje postural y sesiones “teórico-prácticas”, importantes para informar a la mujer y a su pareja sobre la fisiología del parto, la dilatación, la fase expulsiva (el pujo), y la importancia de un papel activo durante el parto. Así como pautas importantes para los días posteriores al parto (durante la fase de cuarentena), que debemos tener en cuenta para reducir sensaciones de pesadez, inflamación de las venas (varices) o hemorroides.

El masaje perineal, una de las técnicas que realizamos en el pre-parto, se realiza a partir de la semana 34 y no sólo aumenta la elasticidad de los músculos del suelo pélvico, sino que además, ayuda a prevenir posibles desgarros perineales, trabaja la propiocepción de esa zona y aumenta el umbral del dolor para el momento del parto. Además consigue descongestionar la zona para evitar la pesadez o congestión vulvar habitual al final del embarazo Es importante tener en cuenta que no debe de ser doloroso y debe ser realizado lenta y amablemente.