Parálisis Braquial Obstétrica

Es la consecuencia de la elongación exagerada de las ramas nerviosas del plexo braquial ocurrida durante el momento de expulsión en el parto.

Cuando el bebé viene de cabeza lo que suele ocurrir es que el hombro se queda bloqueado con el pubis de la madre y al traccionar de la cabeza para sacarlo se produce esta elongación.

Si por el contrario viene de nalgas, lo que queda bloqueado es la cabeza y la elongación sucede al tirar del tronco para intentar sacarlo.

El plexo braquial está formado por ramas nerviosas que salen desde C5, C6, C7, C8 y T1. En función de la rama o ramas afectadas la sintomatología será diferente y de mejor o peor pronóstico.

La más habitual es la PBO superior que afecta a las ramas C5, C6 y ocasionalmente C7.

El bebé mantiene el brazo pegado al cuerpo y rotado hacia adentro, el codo extendido y el antebrazo también rotado hacia adentro (pronación), por esta razón no puede realizar los movimientos de elevación lateral del brazo (abducción), doblar el codo (flexión de codo) ni voltear la mano hacia arriba (supinación).

En función de la brusquedad del estiramiento pueden romperse sólo algunas fibrillas de la raiz nerviosa o directamente que la raiz nerviosa quede arrancada de la médula espinal.

En función de la gravedad la recuperación puede ser espontánea, requerir fisioterapia o necesitar intervención quirúrgica.

La fisioterapia consiste en mantener los rangos articulares pasivos de hombro, codo, muñeca y dedos mediante movilizaciones pasivas y activas, recuperar la sensibilidad y conseguir el máximo de activación de la musculatura denervada para aprovechar al máximo cada pequeño avance que se produzca en la regeneración de la raíz nerviosa.

Se trata de estimular los patrones normales de movimiento a través del juego fundamentalmente.