Ondas de Choque Focales

Una de las técnicas con mayor evidencia científica debido a su utilización por parte de médicos traumatólogos y rehabilitadores. No es común encontrar este tipo de tecnología FOCAL en centros de fisioterapia debido a su elevado coste.

Es un tipo de onda ultrasónica que a diferencia de las ondas de choque radiales (más extendidas) es capaz de concentrar toda la energía en un punto y a la profundidad deseada en función de dónde hayamos localizado la lesión mediante ecografía.

Los efectos biológicos son similares a los de la EPI ya que provocan la liberación de sustancias regeneradoras en la zona. Tiene la ventaja de no usar agujas y provoca un efecto analgésico inmediato que se suele prolongar unas 48 horas.

Se usa en patologías crónicas como epicondilitis, fascitis plantar, tendinitis calcificante del supraespinoso, tendinitis del aquiles y del rotuliano… en las que, en muchos casos, han fracasado otros tratamientos.

Cualquier tratamiento en el se pretenda ayudar a regenerar un tejido lleva su tiempo y aunque los síntomas mejoren rápidamente hay que seguir con el control ecográfico y suele ser a los tres meses cuando se empiezan apreciar netamente los cambios en la morfología de la zona lesionada.

Esto no quiere decir que no se pueda hacer nada en tres meses pero sí que hay que tener paciencia y ser consciente de que el cuerpo necesita un tiempo cuando se trata de mejorar un problema que ya se ha cronificado.

Las Ondas de Choque Focales tienen efecto reconocido en patologías de uroginecológicas como el dolor pélvico crónico y en disfunciones sexuales como la disfunción eréctil.