Lesiones Medulares

La médula espinal es un cordón nervioso que discurre por el interior de nuestra columna vertebral y comunica el cerebro con el resto del organismo recibiendo información y transmitiendo órdenes que regulan nuestros movimientos.

Cuando se produce una lesión medular se interrumpe o altera la conexión nerviosa, pudiendo producir parálisis de la movilidad voluntaria y ausencia sensibilidad por debajo de la zona afectada, falta de control de esfínteres, trastornos en el campo de la sexualidad alteraciones del Sistema Nervioso Vegetativo y riesgo de sufrir otras complicaciones (úlceras de decúbito, espasticidad, etc.)

La lesión medular puede ser consecuencia de un traumatismo (accidente laboral, deportivo, fortuito, de tráfico, etc.), una enfermedad (tumoral, infecciosa, vascular, etc.) o de origen congénito (espina bífida) .

Cuando se nos presenta un paciente con lesión medular los objetivos son diversos.

Por un lado tratar de recuperar el máximo de conexiones nerviosas y conseguir activar todo lo posible la musculatura que tenga posibilidades de recuperarse.

Tratar de paliar efectos colaterales como el dolor neuropático y la espasticidad.

Fortalecer toda la musculatura que no se haya visto afectada ya que será de vital importancia para tener el mayor grado de autonomía con las ayudas técnicas que cada uno necesite, bien sea la silla, unos bitutores…