Incontinencia Urinaria

Una patología que toda persona reconoce cuando la sufre es la pérdida de orina. En la mujer y en el hombre, pueden ser sólo unas gotas o cantidades más abundantes. Es posible que ocurra, por ejemplo, cuando toses y estornudas o porque no llegas al WC (incontinencia de esfuerzo o de urgencia).

Sea como sea lo ideal, siempre, es tratarla cuanto antes. Muchos pacientes (y la sociedad en general, véanse los anuncios de compresas de orina con mujeres cada vez más jóvenes), tienden a normalizarlo.

Es  muy frustrante para los fiscos de suelo pélvico porque sabemos que es un problema que afecta a la calidad de vida de esa persona, y además, siempre  va a peor si no se lleva a cabo un tratamiento específico de fisioterapia.

Las personas que lo sufren, habitualmente son mujeres que en la mayoría de casos han dado a luz al menos una vez y, sobretodo, si durante el parto hubo uso de instrumental médico como forceps, ventosas o espátulas. Pero no siempre es así, pueden ser mujeres u hombres que dedican muchas horas a un constante impacto hacia el periné, debilitándolo progresivamente (atletas, trabajadores en tiendas o supermercados que se ven obligados a cargar con pesos, guardias civiles, militares, entre otros). Otro caso habitual son mujeres que, una vez llegada la menopausia, empiezan a experimentar pérdidas de orina, normalmente dado por una disminución del colágeno, responsable de un buen tono del suelo pélvico y por lo tanto de una correcta continencia. O hombres que han sufrido una prostatectomía o una prostatitis bacteriana.

Son muchas las técnicas que utilizamos (varían en función del tipo de incontinencia, el origen del problema, el sexo, la edad… entre otros factores) y es imprescindible la máxima implicación del paciente durante el tratamiento, para poder conseguir el máximo beneficio al más largo plazo posible, es decir, poder tener una continencia urinaria total en la gran mayoría de casos. Entre ellas están elibiofeedback, la electroestimulación del nervio tibial posterior, el trabajo postural (Gimnasia hipopresiva) y del equilibrio, Kegels, técnica de “la cremallera” y sobretodo un correcto hábito miccional que adaptaremos a ti en la primera consulta. El tratamiento se personalizará en función de tus necesidades, no necesitando siempre hacer todas esas técnicas, realizaremos lo que tu cuerpo necesite.