DNHS

Se trata de la aplicación de la técnica de la punción seca aplicada a las características del paciente neurológico.

Se busca dentro del músculo espástico la zona de mayor tensión y se introduce una aguja de punción seca manipulándola de tal manera que se produzcan unas reacciones de espasmo global que harán que el músculo se relaje mejorando la postura y la motricidad del segmento tratado.

No tiene efectos secundarios y la pauta de aplicación es individual según cada paciente.

Se trata de tocar con la punta de la aguja en la placa base motora, generando un ligero daño que consiga que la acetilcolina (responsable de la contracción muscular) no pueda depositarse en la misma quedando el músculo más relajado. Este proceso es reversible en pocos días ya que las células dañadas por la aguja se regeneran rápidamente sin dejear ninguna secuela. Hay que buscar la pauta de tratamiento que consiga que la relajación perdure en el tiempo y nos permita trabajar mejor los movimientos con nuestro paciente.

El poder trabajar con la musculatura en mejor estado genera una mejoría por neuroplasticidad que hacen que el aprendizaje logrado se mantenga en el tiempo.